Dos condenados por apropiarse de un premio de lotería

Dos empleados de un banco han sido condenados por apropiarse de la parte del premio correspondiente a la limpiadora de la sucursal con la que jugaban conjuntamente todos los viernes un cupón, premiado cuando ella estaba de vacaciones.

La mecánica de compra se repetía aunque alguno estuviese ausente por cualquier circunstancia, realizándose una liquidación posterior.

El Tribunal Supremo, Sala Segunda, en una sentencia dictada el 22 de febrero de 2016, entendió que existía un pacto verbal de reparto a partes iguales del premio.

Los dos condenados, junto con la limpiadora de la oficina, compraban de forma conjunta un cupón, de número aleatorio, para el sorteo que la ONCE realiza todos los viernes, el denominado "cuponazo"- El importe de dicho cupón era de tres euros, aportando cada uno de ellos un euro. Esta mecánica de compra se repetía aunque alguno estuviese ausente por vacaciones o cualquier otra circunstancia, de modo que, cuando alguna de estas situaciones se producía, los presentes abonaban el total del cupón de dicho día, realizándose una liquidación posterior una vez hubiera regresado el ausente. Obviamente, los tres habían acordado verbalmente repartirse el posible premio en proporción a su respectiva aportación, si bien, los meros reintegros eran reinvertidos en la compra del cupón de las fechas sucesivas.

Así las cosas, el día 3 de septiembre de 2012, la limpiadora comenzó sus vacaciones.

Conforme a la mecánica acordada, los dos empleados siguieron jugando al sorteo de los viernes de la ONCE comprando entre ambos el correspondiente cupón del vendedor que periódicamente acudía a la sucursal bancaria a vendérselo. Precisamente, el cupón adquirido el día 7 de septiembre de 2012, resultó premiado con la cantidad de 100.000 euros que fue cobrada íntegramente por los dos empleados de la sucursal bancaria, incluida la cantidad de 33.333 euros que, conforme a lo acordado, correspondía a la limpiadora, a quien, en principio, nada dijeron acerca de la existencia del premio y, cuando ésta se enteró, negaron cualquier pacto de compra conjunta, oponiéndose a la entrega de esa parte que le correspondía, la cual hicieron suya".

El Tribunal Supremo no les ha dado la razón.