¿Puede la policía vigilarme con prismáticos en el interior de mi casa?

juan-miguel-gualda

Responde Juan Miguel Gualda, abogado especialista en Derecho Penal.

Como poder, puede. Distinto es que esa vigilancia sea legal.

El 20 de abril de 2016 ha dictado el Tribunal Supremo una sentencia en la que determinada que la observación de una vivienda con prismáticos por parte de la Policía sin autorización judicial vulnera la inviolabilidad del domicilio. Según el Supremo se vulnera la prohibición establecida por el artículo 28 de la Constitución Española cuando sin autorización judicial y para sortear los obstáculos propios de la tarea de fiscalización, se recurre a un utensilio óptico que permite ampliar las imágenes y salvar la distancia entre el observante y lo observado.

El Supremo analiza cómo se conjuga el inviolabilidad del domicilio con la observación mediante prismáticos por agentes de Policía del interior de un domicilio.

Ha de considerarse ilícita dicha observación. El asunto que resuelve el Supremo la ilicitud de la principal prueba que había contra los acusados por un delito de tráfico de drogas. A raíz de ello, los dos acusados han resultado absueltos.

El Supremo señala en esa interesante sentencia que dejar las cortinas abiertas o descorridas no autoriza la observación en el interior de la vivienda. Para el Supremo la expectativa de intimidad no desaparece por el hecho de que los ocupantes de la vivienda no refuercen los elementos de exclusión asociados a cualquier inmueble como persianas y cortinas.

Nuestro más alto tribunal ha concluido que la protección constitucional de la inviolabilidad del domicilio, no puede ser neutralizada con el argumento de que el propio morador no ha colocado obstáculos que impidan la visión exterior, pues el domicilio como recinto constitucionalmente protegido no deja de ser domicilio cuando las cortinas no se hallan debidamente cerradas

Para el Supremo, la protección frente a la incursión en un domicilio debe abarcar, ahora más que nunca, tanto la entrada física del intruso como la intromisión virtual, pues la revolución tecnológica ofrece sofisticados instrumentos de intrusión que obligan a una interpretación funcional del artículo 18.2 de la Constitución.

La Sala pone como ejemplo la existencia de drones, cuya tripulación a distancia permite un ilimitada capacidad de intromisión en recintos domiciliarios abiertos.

La respuesta a la pregunta es clara: La Policía necesitará de la oportuna autorización judicial para que dicha prueba pueda ser utilizada como prueba de cargo. De lo contrario, dicha prueba sería nula.