Sobre los chiringuitos financieros

ÁLVARO CAMPOS

Artículo de Álvaro Campos, abogado especialista en Derecho Penal.

  MiFID (Marquet in Financial Instruments Directive) es la normativa europea que coordina a nivel comunitario la regulación sobre los mercados de valores, los instrumentos financieros que en ellos se negocian y la organización y relación con sus clientes de las entidades financieras que prestan servicios de inversión y protección al inversor; la norma europea ha sido incorporada al Ordenamiento Jurídico Español mediante la Ley 47/2007 de 20 de Diciembre, que modifica la Ley del Mercado de Valores y el RD 17/2008.

  En la era de las sociedades trucha y del pitufo, el no hace mucho inquietante chiringuito financiero, ha quedado casi obsoleto, pero la apresurada legislación no ha impedido que desaprensivos de todas clases, haciendo uso del mal funcionamiento de los organismos de control, y de las nuevas tecnologías hayan obtenido pingues beneficios de forma ilícita. El timo del “chiringuito financiero” no es nuevo ni sofisticado, sino tan antiguo como burdo: permite obtener dinero en efectivo de pequeños y medianos ahorradores, con la promesa de grandes rendimientos económicos sin estar autorizados para ello, y utilizando la apariencia de respetabilidad y profesionalidad que tanto facilitan las nuevas tecnologías. Una idea estupenda, para estraperlistas de guante blanco que busquen montárselo sin dar golpe, pero que puede a la cárcel.

   ¿Cómo sabe Vd. que esas personas que se anuncian en formidables páginas Web son realmente quienes afirman ser?

  ¿Cómo comprueba Vd. que los arrogantes currículums, se corresponden efectivamente con una experiencia profesional adquirida con años de experiencia y formación?

   Por definición, el chiringuito financiero, no está registrado en la CNMV, ni en el Banco de España – faltaría más – y no están adheridos al Fondo de Garantía de Inversiones o de Depósitos; con lo cual los incautos, no están protegidos en caso de insolvencia de la entidad no autorizada, cosa que a los estafadores de guante blanco les toca un pie....

   Los estafadores, miman la puesta en escena, con suntuosas páginas WEB, simulando titulaciones y licencias administrativas de las que carecen, constituyendo y dando de alta sociedades mercantiles sin actividad real, pero que son titulares de las cuentas bancarias o telefónicas precisas para operar.

  Los estafadores obtienen el dinero de sus víctimas mediante agresivas técnicas de telemarketing, y usando llamadas desde oficinas con puestos de trabajo tipo “tele operador”, con guiones formalizados y fichas personales de los “clientes/victimas” ,sobre las que van haciendo anotaciones personales. Son operativos a nivel nacional ,y muchas veces el “gancho involuntario” para obtener el contacto es un amigo o familiar, que está siendo estafado y que corre la voz encantado , corroborando el refrán de “un tonto hace ciento”.

  ¿Qué técnicas de persuasión utilizan? Según la UDEF:

1. Predicciones acertadas. Los tele operadores hacen 100 llamadas (Fácil!) , afirmando a 50 personas que un valor va a subir, y otras 50 que va a bajar. Cuando al día siguiente o a los dos días, sube o baja el valor, llaman solamente a aquellos con los que han acertado en la predicción. A los otros no si se ha acertado en 10 o 15, es un buen porcentaje de clientes fiables.

2. Apariencia de respetabilidad y éxito. Páginas web preciosas, apariencia de éxito y seguridad, elegancia y lujo en las oficinas. Apariencia de personas muy ocupadas.

3. Explicaciones incomprensibles y uso de tecnicismos. Aparente conocimiento de mercados lejanos y exóticos. Apariencia de seguridad. Se busca que la víctima no entienda nada y confíe en el “experto”.

4. Ofrecimiento de grandes beneficios con pocos riesgos.

5. Insistencia para adoptar una decisión inmediata. La urgencia es un factor importante.

6. Presión psicológica. No admiten un no por respuesta.

   Los chiringuitos, no se cortan lo más mínimo: llegan a firmar contratos con sus víctimas, que mandan escaneados, y con cláusulas como:

“ADVERTENCIA DE RIESGO:… X (El chiringuito) advierte al cliente del riesgo que las inversiones en operaciones de naturaleza financiera suponen. X, (El chiringuito), no garantiza ni la rentabilidad, ni la posibilidad de una futura ganancia mínima, respecto de la inversión efectuada. Las informaciones de X (El chiringuito) nunca deberán considerarse como una promesa de ganancia. Las diversas fluctuaciones del mercado impiden conocer con exactitud las variaciones futuras de la inversión , y podrían no llegar a producirse los resultados esperados… por lo que el cliente, debe asumir la posibilidad de perder todo o parte del capital invertido en un tiempo muy breve…

  Es decir, que cuando descubres que has perdido todo tu dinero, encima te enseñan este documento y resulta que no tienes derecho a reclamar.

  Aunque parezca increíble, hay gente capaz de firmar documentos como este, y hay otros con audacia como para poner este tipo de contratos en circulación. La transcripción procede de un documento real actualmente objeto de instrucción judicial. Quien esto escribe, conoce casos en los que se han estafado de una sola vez y sin otra garantía que una llamada telefónica, cantidades superiores a 60.000, 15.000, 30.000 Euros… Y además las víctimas eran empresarios veteranos, no pobres viudas indefensas.

  Normalmente las primeras inversiones fraudulentas en bolsa, bitcoins, o activos mobiliarios (Café de Colombia, rodamientos de bolas, petróleo… lo que se quiera), suelen dar beneficios para que el incauto se confié .A tal fin los pagos al chiringuito, se hacen mediante transferencias bancarias normales dirigidas a cuentas corrientes del entramado, y de ahí van directamente al bolsillo de los delincuentes. Por una vez hay que agradecer la labor de los directores de oficinas bancarias, que en más de una ocasión han puesto sobre aviso a los incautos, al ver con sobresalto repentinas retiradas de fondos con destino incierto.

  Para justificar el éxito o fracaso de las inversiones, los estafadores “reenvían” como “pantallazos”, de operaciones realizadas por pretendidos bróker de la bolsa de Madrid , de Tokio o de Wall Street, simples y vulgares diseños gráficos caseros, - en ocasiones con faltas de ortografía o modismos sudamericanos -.

  Atrapado el cliente, le suelen llamar varias veces más para proponer nuevas inversiones o ampliar la inicial, y si este es reacio a seguir invirtiendo, las llamadas pasan a realizarse por los miembros de la banda con más experiencia para continuar el fraude. Cuando la víctima constata que no existen los beneficios prometidos, y que todo es pura farfolla, se da cuenta de que es víctima de un engaño y trata de exigir las garantías que desde el primer momento no tuvieron… Hemos conocido casos, en los que los estafados se han desplazado desde Barcelona, Alicante o Sevilla hasta Madrid, y se han encontrado unas suntuosas oficinas en el Barrio de Salamanca donde les han atendido impecables ejecutivos, que les han vuelto sacar más dinero; y una semana después, encontrar en esas oficinas una academia de idiomas, o una peluquería para perros. Visto y no visto.

  Los Atestados Policiales de la UDEF, distinguen tres niveles de intervención en estos negocios/fraude: Jefes de grupo, que buscan los potenciales clientes (En internet, Facebook, Páginas Amarillas o incluso contratando empresas de Marketing, obteniendo así números de teléfono con los que operar). Estos jefes son los que contratan líneas telefónicas, abren cuentas bancarias, seleccionan al personal y raras veces contactan físicamente con el cliente/victima. Los Trabajadores de Oficina, que a su vez tienen dos categorías, los de categoría inferior, que hacen llamadas telefónicas masivas, usando formularios y datos personales, y si el cliente es reacio, es pasado a un empleado de nivel superior, más experimentados y con un nivel de convicción mayor.

  Estos chiringuitos, pueden aguantar mucho tiempo, hasta que el nivel de engaño llega a ser masivo y llueven las denuncias, tanto de clientes estafados, como de sus propios empleados/tele operadores que toman conciencia del fraude.

  La dispersión geográfica de los estafados suele beneficiar a los delincuentes, en todo caso, si se procede contra ellos mediante querella, es conveniente presentar un informe pericial sencillo, en el que un especialista, explique con claridad que hay un fraude ya que la apariencia de legitimidad es engañosa : hay empleados con nombre y apellidos, oficinas, sedes sociales, contratos, y cuentas corrientes se las que sale el dinero para ingresarse en otras aparentemente muy respetables; eso sí: cuando la CNMV informa de que esa sociedad no está autorizada para prestar los servicios de inversión previstos en el apartado 1 y en las letras a) b)d ) f) y g) de la Ley del Mercado de Valores, entre los que se incluye el asesoramiento en materia de inversión y ejecución de operaciones sobre divisas, la cosa cambia y todo el mundo se pone pálido.

  Por tanto, se debe sospechar de una oferta financiera:

1. Predicciones acertadas. Los tele operadores hacen 100 llamadas (Fácil!) , afirmando a 50 personas que un valor va a subir, y otras 50 que va a bajar. Cuando al día siguiente o a los dos días, sube o baja el valor, llaman solamente a aquellos con los que han acertado en la predicción. A los otros no si se ha acertado en 10 o 15, es un buen porcentaje de clientes fiables.

2. Apariencia de respetabilidad y éxito. Páginas web preciosas, apariencia de éxito y seguridad, elegancia y lujo en las oficinas. Apariencia de personas muy ocupadas.

3. Explicaciones incomprensibles y uso de tecnicismos. Aparente conocimiento de mercados lejanos y exóticos. Apariencia de seguridad. Se busca que la víctima no entienda nada y confíe en el “experto”.

4. Ofrecimiento de grandes beneficios con pocos riesgos.

5. Insistencia para adoptar una decisión inmediata. La urgencia es un factor importante.

6. Presión psicológica. No admiten un no por respuesta.

  Así que, si le llaman por teléfono y le ofrecen comprar y vender Bitcoins, no haga caso. Mejor vaya a ver a su asesor de toda la vida que sin duda le aconsejará bien .

  Y sobre todo: no se fie de Internet. No es oro todo lo que reluce.